Pérdida de audición

A consecuencia de un colesteatoma en el oído interno, fui sometido a una intervención que sirvió para salvarme la vida, pero en la que perdí la mayor parte de la audición de mi oído derecho. No recuerdo el nombre del médico que me operó, pero sé que en la época era toda una eminencia en su campo, y que interrumpió sus vacaciones para seguir mi recuperación.